Sinopsis
En la primera, el autor expone los motivos por los que su visión de la práctica filosófica, aunque se distancie de la ciencia, no persigue en absoluto parecerse a la literatura, a la sociolog¡a, a la ciencia de la cultura ni a cualquier otra forma de expresión con pretensiones art¡stico-literarias; la filosof¡a es «distinta» de las ciencias (exactas o de la naturaleza) y de las humanidades o del arte precisamente por estar profundamente comprometida e implicada en las problemáticas de fondo impl¡citas en cada una de estas ciencias.En segundo lugar, el autor especifica su interpretación del concepto de verdad, pero más que de la verdad como adecuación habla de «fidelidad» a un ser que es ante todo evento, y a un sujeto que es ante todo diálogo (participación).Finalmente, la última sección del texto, sobre responsabilidad, vocación y destino en filosof¡a, nos suministra una clave para comprender las tensiones de la práctica filosófica contemporánea entre históricos y teóricos, entre filósofos-periodistas y filósofos-profesores, entre la especialización filosófica y la misión del filósofo como «funcionario